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Configuración de disco

En el menú lateral pulsamos Almacenamiento/Discos y en la fila superior seleccionamos ZFS.

Pulsamos el botón Crear: ZFS y en la ventana que aparece escogemos los siguientes datos:

CampoValor
Nombrebackup
Nivel de RAIDa conveniencia
Agregar como almacén de datosSeleccionado
Compresiónzstd
ashift12
Dispositivosa conveniencia

Deduplicación en ZFS

Cuando habilitamos la deduplicación en ZFS, el sistema de archivos comienza a analizar cada bloque de datos antes de escribirlo en disco. Para ello, examina los bloques individualmente, genera un hash y lo consulta en una tabla de deduplicación con el fin de comprobar si ese mismo bloque ya existe.

En la práctica, esta tabla actúa como una base de datos interna que almacena los hashes de todos los bloques. Si ZFS detecta que un bloque ya está presente, evita escribirlo de nuevo y, en su lugar, referencia el existente. Este mecanismo permite reducir el uso de almacenamiento de forma efectiva.

Ahora bien, esta técnica tiene un coste importante.

La tabla de deduplicación reside en la memoria RAM del sistema, no en los discos. Para que ZFS pueda realizar estas comprobaciones en tiempo real, es imprescindible que dicha tabla esté disponible en memoria. Cada nueva operación de escritura implica una consulta adicional, y a medida que crece el volumen de datos, también lo hace el tamaño de esta tabla.

Dado que ZFS no puede anticipar qué datos se escribirán, mantiene la tabla completa en memoria, preparada para su uso inmediato. Como consecuencia, el consumo de RAM puede aumentar de forma considerable.

El problema se agrava cuando la memoria disponible resulta insuficiente. En ese caso, el sistema se ve obligado a trasladar parte de la tabla de deduplicación al disco, lo que provoca una degradación severa del rendimiento. Las operaciones que antes se resolvían en memoria pasan a depender de accesos a disco, mucho más lentos, afectando tanto a las velocidades de transferencia como a las operaciones básicas del sistema de archivos.

En resumen, aunque la deduplicación cumple su función, su coste en recursos suele superar los beneficios en la mayoría de entornos domésticos. Se trata de una característica que, en estos casos, introduce una penalización de rendimiento difícilmente justificable.

Rotado de copias

En el menú lateral pulsamos Almacén de datos y en la fila superior seleccionamos Trabajos de poda y colección de basura.

En el apartado Trabajos de poda pulsamos el botón Agregar y en la ventana que aparece rellenamos los siguiente datos:

CampoValor
Almacén de datos localbackup
Programara conveniencia
Espacio de nombres
ActivadoSeleccionado
Máx. ProfundidadLleno
Mantener últimosa conveniencia
Mantener por horaa conveniencia
Mantener diariosa conveniencia
Mantener semanalesa conveniencia
Mantener mensualesa conveniencia
Mantener anualesa conveniencia
ComentarioRetención de copias de seguridad

Podemos simular que copias se quedarían tras la ejecución del rotado en una utilidad alojada en la web de Proxmox.

Verificación de copias

En el menú lateral pulsamos Almacén de datos y en la fila superior seleccionamos Verificar trabajos.

Pulsamos el botón Agregar y en la ventana que aparece rellenamos los siguiente datos:

CampoValor
Almacén de datos localbackup
Programara conveniencia
Espacio de nombres
Saltar verificadosSeleccionado
Re-verificar después30 días
Máx. profunidadLleno
ComentarioVerificar copias de seguridad a diario

Mejora rendimiento

Con el ZFS creado para los backups, podemos implementar algunas mejoras en el rendimiento.

Reducción de escrituras

Para reducir las escrituras en ZFS y con ellos bajar la actividad del disco ejecutamos:

zfs set atime=off backup

Sinronización del disco

En el caso de disponer de un SAI, podemos desactivar la sincronización directa al disco ejecutando:

zfs set sync=disabled backup